sábado, 6 de octubre de 2012

PRIMER PAPER


LA NECESIDAD DE LEER: AUDIENCIAS ACTIVAS

«Todo está ya dicho; pero como nadie
escucha, siempre hay que empezar de nuevo».
 (André Gide)

RESUMEN
El cambio generacional trae consigo una transformación de perspectivas en todos los campos sociales del ser humano. La narrativa, proyección y difusión de la información tiene un destino y un retorno, las audiencias ya son activas y significan una parte fundamental del proceso radiofónico, periodístico e informativo.
La lectura de medios constituye una suerte de acción y reacción ante el predominante poder de los medios de comunicación y un filtro regulador de la información a la que somos sujetos, y muchas veces victimas, los formatos y hasta el contenido que difunde el mass media es analizado al detalle, se ha despertado el interés por conocer, entre líneas, la explicación más fidedigna del mensaje.
PALABRAS CLAVES
Participativa, comunicación bidireccional, respuesta, leer medios, programación efectiva e interpretar la realidad.
CONTENIDO DESARROLLADO
La aproximación que los medios hacen de la realidad, de la cual obtienen noticias, argumentos, ideas, opiniones, comentarios y temas para construir otras formas de expresión, crea la necesidad de comprender por qué llegan los mensajes y lo que es mejor; como llegan. Además de ser una fuente de información muy amplia, permiten a la vez entretener, favorecer la creatividad, y sobre todo, contribuir a la fluidez del pensamiento para adaptarse a nuevas situaciones. Posibilita la actividad grupal, participativa y dinámica, es un modo de actualizar los contenidos curriculares en la escuela, favoreciendo una actitud crítica y reflexiva. Nosotros debemos  marcarnos una dirección y la ruta a seguir en la lectura de medios; luego”obligarnos” a utilizar todas las posibilidades que estos medios tienen como recurso en la comunicación positiva.
Para ser eficaz la comunicación debe ser bidireccional y susceptible de respuesta. Esta comunicación participativa es la que se logra con la incorporación de los mass-media en espacio de influencia,  con miras hacia la dinamización de respuestas ante un tema en cuestión; accionar valido para el empoderamiento de audiencias a manos de verdaderos radialistas.
Leer o ver los medios, no significa solamente enterarse de las informaciones que muestran, sino estudiar cada uno de los elementos que constituyen y revelan su identidad. Es relacionar también, el mensaje con el contexto dentro del cual se produce, y cómo se pone en conocimiento a través de un lenguaje determinado. Por consiguiente nuestra labor radialista considera vital investigar más profundamente las dimensiones que tiene, la noticia,  como problema, a quién afecta y qué la provoca.
Al periodista no se le concibe como un mero informador de hechos, sino como un intérprete que analiza la realidad. Es un formador de opinión. Se dice que: «Sin elementos de juicio, no hay juicio posible», de allí la necesidad de analizar varios aspectos que hacen al concepto de «noticia» en algunos medios de comunicación. Noticiar un hecho es lógicamente informar, formar y entretener, según naturaleza y fin del mensaje. Sus formas pueden ser: Informativa: noticias, crónicas, reportajes; formador de opinión: editoriales, notas, críticas especializadas; de entretenimiento: humorismo, literatura; para influir: es un objetivo colateral que se crea en la forma de presentar los hechos y sus relaciones con determinadas personas, instituciones u otros acontecimientos noticiables.

La noticia en sí, como objeto de la comunicación, es entendida como acontecimiento. Ningún hecho es noticia hasta que una determinada persona lo observa y la transmite convertido en mensaje. Innumerables hechos transcurren cotidianamente, pero no constituyen noticia si no es conocida en forma escrita, hablada o visual. El suceso es la materia que puede recoger y utilizar el periodista para hacer una noticia.  Según varios autores, las condiciones necesarias para que un acontecimiento o suceso sea noticia, es necesario que sea: verdadero, inédito, actual, de interés, y por supuesto comunicable.
«Mirar un árbol desde la ventana no constituye comunicación; mirar el dibujo que representa ese árbol, sí» (G.Gerbner). Es la crónica de cualquier suceso lo que se necesita para que sea noticia. Si no es observado, anotado y publicado, no es noticia. Algo que ocurre pero no es mostrado públicamente, no existe como noticia. Por ser de actualidad, próximo, inédito y de interés general, el suceso mismo no es la noticia, lo es su crónica oportuna, es decir algo comunicable; según David K. Berlo: «Toda comunicación tiene su objetivo, su meta, o sea, producir una respuesta».
Ahora, ¿Existe realmente una situación o factor directamente proporcional entre las audiencias y los medios de comunicación? Las noticias siendo de carácter importante para el público receptor, parecería ser la respuesta, más aún esta premisa no es del todo cierta porque la información puede maniatarse para engendrar una agenda setting que convenga y genere estragos a favor de un beneficio, muchas veces de lucro.
Es por eso que pensar en que los mensajes se ajusten a la demanda generalizada de los usuarios de los medios, o que sea el medio quien genere dicha demanda, es un debate sin solución de continuidad. Los medios de comunicación existen, sus mensajes responden a posicionamientos culturales e ideológicos y la difusión que tienen es inmensa. En función de ello, lo importante es cómo vamos a utilizarlos, no cómo pueden ser «eliminados». La formación de los futuros ciudadanos y usuarios de los medios de comunicación determinará el futuro de estos medios, sus finalidades, contenidos y formatos.  Si hablamos de los medios de comunicación masivos, están tan incorporados a la cotidianidad que su ubicación en el seno familiar y/o personal propicia su conocimiento y contemplación como elementos usuales de la cultura social.
Es así como el desarrollar la capacidad de observación y crítica ante las imágenes e informaciones que cada día nos entregan los medios de comunicación masiva, es una tarea clave. Basta una toma distinta del discurso del presidente reunido con los empresarios, la cara de un niño o de un adulto que ha perdido su casa a causa de un terremoto, para que la percepción que tenemos de un hecho se matice o simplemente cambie.

Este conocimiento no directo, sino "mediado" de la realidad, a través de personas y medios técnicos que "nos cuentan" algo en forma escrita o audiovisual, supone un aprendizaje de reflexión y análisis textual del que no siempre nos preocupamos.
Para Alejandro Grimson aprender a "leer" los medios, sean éstos escritos, audibles o audiovisuales, nos obliga a analizar al menos dos claves: la narrativizacion del discurso  y el punto de vista tanto del medio como del periodista.  Dada la poderosa influencia que los medios ejercen sobre nuestra forma de ver el mundo, hacernos conscientes de ella es, por tanto, una tarea clave para la escuela. Así lo ha asumido el nuevo currículum que otorga gran importancia al análisis y comprensión de los medios de prensa, en muchos países de Latinoamérica.
Desde el análisis de las funciones de los medios de comunicación en la sociedad y los diversos discursos que ellos originan hasta la identificación de la mirada del narrador de los medios de comunicación son una realidad que nos interpela permanentemente.
El análisis crítico basado en el estudio de los aspectos formales y tecnológicos de los medios de comunicación es uno de los posibles. Es preciso conocer las estructuras de elaboración y funcionamiento del medio, sus procedimientos tecnológicos. Para esto María Ángeles Prieto Rodríguez, técnica en proyectos de Asesoría de la Escuela Andaluza de Salud Pública, nos permite valorar la programación bajo prismas diferentes:
Blanco: para explicar los datos y cifras, leyes y códigos.
Amarillo: para adentrarnos en el amarillismo del que hacen gala algunos  reality shows.
Negro: para comentar todo lo relacionado con la violencia imperante en los programas infantiles.
Rojo: por el tinte que tiene el sexo y el sexismo en algunos programas, y sobre todo en  la publicidad.
Verde: para abrir líneas alternativas en este mundo de los medios de comunicación tan en boga.
Azul: para contemplar las conclusiones a las que hemos llegado tras este espacio de reflexión.

CONCLUSIONES
<!--[if !supportLists]-->·        <!--[endif]--> Que la audiencia va perfilándose cada  vez más como activa, dando paso a los públicos. Esto puede favorecer mucho las investigaciones, sabiendo en cada caso qué es lo que queremos saber y no hablando de la audiencia como hablamos de masa.
<!--[if !supportLists]-->·        <!--[endif]-->Es fundamental el desarrollo en la capacidad de observación y crítica ante las imágenes e informaciones que nos vierten los medios de comunicación.
<!--[if !supportLists]-->·        <!--[endif]-->Se debe buscar una forma de comunicación donde el receptor sea un elemento o agente activo de la misma; de naturaleza bidireccional, donde todo el proceso este sujeto a una respuesta por parte de las audiencias.
REFERENCIAS
CALLEJAS, JAVIER. Investigar las audiencias. Barcelona: Paidós. (2001)
FUENTES, R.. Educación y telemática. Buenos Aires: Norma. (2000)
GRIMSON, ALEJANDRO, “audiencias cultura y poder”, editorial Eudeba
VALBUENA DE LA FUENTE, FELICÍSIMO, “Historia y sistema de la investigación sobre audiencias”, Catedrático Facultad de Ciencias de la Información Universidad Complutense de Madrid.



VIDEO
http://www.youtube.com/watch?v=E6cNrAMhGWs



Prof. Oscar Terrones, docente en comunicacion internacional y comunicacion para el desarrollo -USAT

AUDIO

miércoles, 30 de mayo de 2012

Artículo Científico


GLOSARIO

Calidad de sonido: para que el oyente reciba una calidad superior a la de FM (128 KBPS) el usuario debe tener un buen ancho de banda. En la radio analógica siempre va ser la misma calidad de sonido. La diferencia está en el sistema AM o FM.

Radio Comunitaria: es una estación de transmisión que ha sido creada con intenciones de favorecer a núcleos poblacionales, cuyos intereses son el desarrollo de su comunidad. dichas estaciones no tienen ánimo de lucro, aunque algunas se valen de patrocinios de pequeños comercios para su mantenimiento.


Democratización: es un proceso que tiene lugar cuando se instaura en una determinada sociedad la democracia como sistema de gobierno.

Interactivo: es  todo aquello que proviene o procede por interacción. Asimismo se designa a aquella acción que se ejerce de manera recíproca entre dos o más sujetos, objetos, agentes, fuerzas o funciones.



La radio es el medio de comunicación más personal que existe. Esta naturaleza tan especial  hace que posea un perfil de difusión, particularmente íntima persona a persona, que no tienen los otros medios y que es uno de los principales ingredientes de su connotación mágica como medio de comunicación. "La Radio es una belleza rara que debe ser manejada con cuidado", comentaba Zale Radcliffe, libretista publicitario de Leo Burnett Londres. Los mismos investigadores argumentan que escuchar y comprender el lenguaje hablado es una operación cerebral más básica que las demás y se presenta desde el inicio de la vida misma, mucho antes que la comprensión visual del lenguaje. Además posee también un carácter selectivo que permite aislar la comunicación a grupos independientes de audiencia, sin tener que hacer grandes inversiones o incurrir en inmensos desperdicios de esfuerzo por el efecto de la dispersión. Es asi como la característica móvil de sus audiencias, le da una gran franquicia integral como objetivo de comunicación que no ofrece otro vehículo publicitario.
En el transcurso de la historia la radio ha sido catalogada como un medio de comunicación con falencias de impacto, retención y llegada al emisor de manera precipitada. Aparentemente este medio se enmarcaba en la premisa de ser una  "Televisión sin imágenes", concepto totalmente revaluado en la actualidad ya que ha sido expresado a través de las conclusiones de todas las investigaciones sobre el comportamiento de la mente humana. Literalmente la imagen del mensaje radial se reconstruye en la mente del oyente, “cuando el medio es utilizado con objetividad creativa tanto por parte del radialista, responsable del desarrollo del mensaje, como del planificador de medios, responsable de la colocación estratégica del mismo”. Este mensaje radial puede dejar impresiones en el cerebro del oyente consumidor mucho más impactantes que aquellas que se registran a través del mejor programa de Televisión.
 La radio como medio, es dinamizadora y efectiva, como fin, es carente de esencia y corazón. En un mundo universalmente individual, donde se ha relegado la conciencia colectiva, urge adoptar a la radio como un instrumento empoderador y eminentemente efectivo y afectivo; para lograr así,  que la elaboración del mensaje radiofónico parte desde el oyente y vuelva a él de la forma en que lo necesita. En resumen todo obedece fundamentalmente a un continuo reto de creatividad radial, al enfoque profesional de la persona de medios y al compromiso del medio mismo con el contenido.

CREATIVIDAD: El alma radiofónica

Estudios recientes, como las de Ann Rose, han ido paulatinamente solidificándose para concretar la idea de que es imposible medir la creatividad, porque dicha capacidad varía enormemente y porque existen diversos tipos de inteligencia creativa, como la matemática, la filosófica y la artística, entre otras.

El profesor Robert Stermberg de la Universidad de Yale (EE.UU.) propone una “Nueva teoría de la inteligencia”, forjada a través del triunvirato - inteligencia matemática, filosófica y artística. Siendo el medio radiofónico eminentemente social establece una relación estrecha entre el comunicador, ser social, y el mensaje radial. Asimismo la inteligencia y la creatividad responden a un equilibrio que debe establecerse entre tres tipos de inteligencia: la interna, que actúa sobre conocimientos memorizados; la creativa, o aptitud para crear nuevas teorías y conceptos; y la empírica, o la capacidad de adaptación a nuevas situaciones o cambios de ambiente. El resultado es una convergencia estética que trasciende los aspectos meramente formales.

“En el caso de la radio, su estética y su creatividad descansan en la “disposición para” y la “capacidad de” utilizar plena y expresivamente todos los materiales del discurso y del lenguaje sonoro con vistas a captar y conservar la atención de los oyentes, impresionándoles emotiva y sensorialmente” así lo afirma Miguel Ángel Ortiz Sobrino, radialista en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid
La estética radial contribuye a promover las vanguardias culturales y las calidades de la programación radiofónica. Por todo ello, y como punto de partida, se debe tener en cuenta que “el concepto de creatividad, tal y como la entendemos hoy, no hace alusión al término latino “creare”, exclusivamente, sino que ha incorporado al castellano connotaciones del neologismo inglés “creativity”. En esencia, los dos términos aparecen vinculados a la creación de algo. Pero, en el último caso, abre las puertas a otras dimensiones conceptuales más amplias” asevera Armand Balsebre, experto en comunicación radial, España. Sin embargo, en nuestros días, la creatividad se relaciona con la innovación, la originalidad, el diseño, la búsqueda de soluciones, la imaginación, el descubrimiento, la utilidad, la combinación de recursos expresivos, la libertad o la expresión artística, entre otros. Es decir, se trata de un concepto que matiza el hecho creativo.
En términos generales, a través de la creatividad se forja un ejercicio de originalidad que nos abre las puertas a una comunicación creativa. En el caso de la radio, la creatividad ayuda a los radiofonistas en los siguientes aspectos:
• Les amplía su capacidad de expresión.
• Potencia su reflexión.
* Les permite resolver problemas.
• Modifica sus hábitos y rutinas profesionales.
• Les ayuda a concebir nuevas ideas y nuevos proyectos.
• Les motiva y hace posible ejercer su liderazgo.
• Les capacita para desarrollar estrategias de seducción y comunicación.
• Les facilita la promoción de la creatividad en el receptor

La herramienta para poner en práctica la creatividad radiofónica es el sonido. Más específico, el lenguaje sonoro. La radio goza de códigos o de recursos expresivos propios que revalorizan su función estética y, al mismo tiempo, enriquecen su función comunicativa. Códigos íntimamente ligados al lenguaje que desvelamos cuando analizamos por separado cada una de sus partes e interiorizamos qué aportan los elementos al mensaje. A eso, es lo que se denomina el lenguaje sonoro. “El sonido es la sensación en el órgano del oído producida por el movimiento vibratorio de los cuerpos, transmitido por un medio estático como el aire", según la definición del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Es indudable, que el sonido (en el más estricto sentido de la palabra) constituye un modo de transmitir sensaciones, historias, situaciones, etc. O dicho de otra manera, a través de los sonidos podemos ofrecer una serie de mensajes que le sirven al receptor para crearse determinadas imágenes concretas en su imaginación. Por tanto, se  puede decir que la interpretación del lenguaje sonoro es personal y subjetiva. El lenguaje de la radio está compuesto por cuatro recursos sonoros esenciales: la voz, la música, los efectos de sonido y los silencios (lo que comúnmente se denomina la ausencia de sonido con valor expresivo), así como las combinaciones que se pueden realizar entre ellos, que les conceden niveles de significación diferentes.


En opinión de la profesora Silvia Jiménez Martín, “el lenguaje radiofónico es el universo de posibles y  potenciales creaciones que se pueden realizar con los  elementos que posibilitan la expresión en el medio a través de esos elementos. La combinación de estos cuatro recursos genera una cantidad ingente y no cuantificable de resultados, de matices y de mensajes diferentes, de manera que el número de composiciones potenciales es ilimitado y las posibilidades infinitas, como sucede con el resto de materias creativas”.

El radialista tiene a la mano el instrumento adecuado para afectar al oyente ya que por medio del sonido somos capaces de transmitir sensaciones, conceptos o representaciones. Dicho de otra manera, a través de los sonidos codificamos una serie de signos con los que el oyente reproduce en su imaginación determinadas situaciones o imágenes. Este código comunicativo presenta diferentes niveles de percepción e interpretación, dependiendo de los mecanismos, racionales o emocionales, que intervienen en su proceso de descodificación. En este sentido ciertos sonidos, en especial la música, despiertan determinadas sensaciones anímicas en la audiencia.

A todo esto Trinidad Garcia Leiva afirma que “es un hecho contrastado que la interpretación del lenguaje sonoro se base en una serie de códigos convencionales que permiten al oyente identificar el sonido y asociarlo con un objeto, una imagen o una situación previamente registrada por el oyente”.
De igual manera, el sonido aparece asociado a situaciones o imágenes mentales de significado imprevisible para cada oyente. Es decir, el lenguaje sonoro está asociado a la memoria afectiva del oyente, de tal forma que un mismo sonido puede provocar diferentes sensaciones e imágenes mentales dependiendo de quién lo escucha y procesa.

INCLUSION: Radio que emite y recibe mensajes

A raíz del detrimento de nuestra sociedad en temas de inclusión social, la radio debería emerger como un sistema preponderante para el bien común, donde su misión se relacione directamente con el ejercicio de los derechos ciudadanos. Es así como este medio de extensión de la voz humana, propulsora de la historia oral, debe convertirse paulatinamente en  un gigantesco espacio de recomposición del tejido social, ya que es lugar y trinchera de representación de diferentes identidades culturales y de construcción de la democracia.
La radio, en su dimensión social y eminentemente comunicativa, es un medio de difusión masivo que llega al radio-escucha de forma personal, es el medio de mayor alcance, ya que llega a todas las clases y estratos sociales. También es un medio de comunicación que establece un contacto más personal y directo, porque ofrece al oyente cierto grado de participación en el acontecimiento o noticia que se está transmitiendo. Es por eso que debe tender lazos estrechos con las comunidades, hacer partícipe el mensaje y generar una afección que promueva un cambio de actitud o toma de conciencia, sin imposiciones.
La inclusión radial se determina desde las escuelas; aquí lo estudiantes tienen la oportunidad de englobar mensajes necesarios y transmitirlos coherentemente; de la misma manera los mensajes elaborados por radialistas expertos ayudan a la educación del educando, fomentando el desarrollo de capacidades sociales, de convivencia, familiares y morales. También se desarrolla la radio educativa cultural, que apuesta más a la producción que a los contenidos, lo cual no significa que no sean importantes y de fuentes probadas, sino que al no estar tan vinculados a programas curriculares pueden dar espacio a una mayor flexibilidad para los formatos de presentación y jugar más con el medio y el lenguaje sonoro. Según Mari Kaplún “ la educación radiofónica será entendida en un sentido amplio; no sólo las emisoras especializadas que imparten alfabetización y difusión de conocimientos elementales, sino también todas aquellas que procuran la transmisión de valores, la promoción humana, el desarrollo integral de hombre y de la comunidad; las que se proponen elevar el nivel de conciencia, estimular la reflexión y convertir en cada hombre en agente activo de la transformación de su medio natural, económico y social”. Asimismo la radio ciudadana es un espacio dedicado a promover la cultura democrática y la participación ciudadana, a través de una programación que privilegia el conocimiento, el análisis y la discusión de asuntos de interés público.

 La radio se debe presentar como aquel mecanismo que hace más explícita su intencionalidad de carácter político (según la visión aristotélica, no política partidaria); es decir un movimiento comunicacional en función de una organización social cuyo fin busca un cambio, en constante perfeccionamiento basado en las exigencias del medio y las necesidades de la población, una trasformación social determinada. El uso de la radio como instrumento de cambio cultural y político, aun siendo un fenómeno creciente, no es nuevo. En efecto, las primeras estaciones comunitarias participativas surgieron casi al mismo tiempo en Colombia y Estados Unidos hace más de 40 años. Desde entonces, un sinnúmero de proyectos de ese tipo ha intentado promover un cambio dirigido por la comunidad en varias formas.
Algunos de esos proyectos han  tratado de facilitar dicho cambio, impartiendo educación formal en aéreas de tales como alfabetización y matemática, o fomentando técnicas agrícolas acomodadas a una particular visión de desarrollo definida por el gobierno central. Este tipo de proyecto ha sido común en el Tercer Mundo, especialmente en Africa y Asia. “Radio Comunitaria” Mahaweli”, es un ejemplo de tal proyecto.
Otros proyectos han sido más políticos y han procurado respaldar las iniciativas organizativas y culturales de comunidades marginadas. Estos son los proyectos que tienden a involucrar a los oyentes en un proceso de participación. Radio soleil en Haití y Zoom Black Magic Liberation Radio en Estados unidos, son dos ejemplos de este tipo.




CONCLUSIONES:

Como comunicadores del siglo XXI, asegura Rafael Obregón, debemos ser capaces de enfrentar nuestra situación contemporánea de forma radical.

El reencontrarnos con la esencia fidedigna de la misión radial-comunicativa y el efecto de este en las audiencias, es una travesía que tenemos que tomar. Hacer de la emisión radial, un universo y tribuna de pensamientos, ideas y sueños que desemboquen en un accionar beneficioso para la calidad de pensamiento de la población. Además el tratamiento del mensaje se debe hilvanar desde la forma y fondo. El radialista comprometido con su audiencia evalúa las diferentes vertientes de la creatividad radiofónica con el objetivo de que la esencia de la radiodifusión llegue, a la mente del oyente, para quedarse.


Enlaces:

miércoles, 25 de abril de 2012

PALABRAS Y SONIDOS EN EL ETER


GLOSARIO


Proceso Rizomático: La metáfora rizomática permite enlazar figuras extraordinariamente distintas y lejanas, excéntricas, por ofrecer el arte un campo propicio a la subjetivización, singularización, individualización, desterritorialización, procesos caros a enfoques poscoloniales, modos noveles de vivir un mundo de legitimación, creatividad y autoinvención.


Gadgets: son objetos en miniatura realizados para ofrecer contenido fresco y dinámico que puede ser colocado en cualquier página en la web.

Heteroglosia: Este término describe la coexistencia de distintas variedades de lenguas dentro de un "código lingüístico".

Fagocitar: dícese de lo devorado, algo que es absorbido, consumido.





PALABRAS Y SONIDOS EN EL ETER

Si queremos hablar de la Radio abarcaríamos misterio, complicidad, compañía, cercanía, y es que la radio ha sido el medio más cercano, más sincero, más accesible y, sobre todo, más humano. Es un medio selectivo y flexible. El público del mismo no recibe tan frecuentemente los mensajes como el de los otros medios y además el receptor de la radio suele ser menos culto y más sugestionable en la mayoría de los casos. Como medio de comunicación la radio nos brinda la oportunidad de alcanzar un mercado con un presupuesto mucho más bajo del que se necesita en otros medios, es por eso, que es mayor la audiencia potencial de la radio.
En relación con otros medios de comunicación, la radio genera una situación comunicativa muy particular, en la que emisor y receptor se ven sin ser vistos, en la que se perciben espacios sin ser percibidos, en la que, sobre la nada, se dibujan mares, ríos, montañas, animales, rostros, sonrisas, tristezas. La radio, como muchas veces se ha dicho, es un medio ciego, pero también es, al mismo tiempo, un mundo a todo color





La necesidad del hombre por comunicarse ha hecho posible la invención de artilugios que hacen de la comunicación no sólo una necesidad sino en muchos casos un arte. La Radio, como medio de comunicación de masas, ha contribuido al desarrollo y al aumento de libertades en muchos de los países del mundo. Este medio de comunicación, como otros “mass media”, cuentan con un archivo sonoro donde conservar todo aquello que han producido, todo aquello que es potencialmente reutilizable, todo aquello que son pequeñas “joyas” de nuestro pasado.

La totalidad de las grandes emisoras de radio cuentan con estos archivos donde se controla toda esta información, información que no siempre está gestionada con criterios documentales apropiados para la conservación y reutilización de estos sonidos. La importancia del sonido en radio sólo es comparable con el aire para los pulmones. El sonido, en sus diferentes vertientes, es la herramienta de trabajo para los medios de documentación sonoros.
La gran expresividad de los sonidos pueden concretarse en los siguientes puntos señalados por Cebrián Herreros:
Narra el ambiente de una situación mostrándonos la realidad.
El sonido sirve de fondo para la información.
Estos sonidos pueden convertirse en información ( no todo sonido es información ni
puede o debe convertirse en hecho noticioso).
Subrayar una acción, un hecho, una declaración.
Valorar con redundancia la palabra o la música.
Sustituir la palabra por otro tipo de sonido. Un sonido puede evocar una situación,
una persona, un lugar, etc.
Contrapuntear palabras, música y silencio.
Utilización de efectos para aumentar el clima en una situación determinada.
Fijar y concretar una situación.



El sonido puede cumplir funciones diferentes ya que mientras algunas son analizadas y buscadas por el propio autor otras serán ajenas a éste, como las producidas por elementos expresivos y la propia repercusión de dichos sonidos.  En la mayor parte de los casos la palabra oral está muy distante de la propia realidad, careciendo de dramatismo y falta de emoción. Está clara la existencia de sonidos que no podrán explicarse ni reproducirse por medio de las palabras, son aquellos sonidos que representan emociones, sentimientos, etc.

El sonido es una parte importante de nuestra vida. Es uno de los primeros estímulos a que reaccionan los recién nacidos, y su presencia o ausencia nos forma y afecta durante nuestra vida. La importancia de un  estudio del sonido, en radio,  se presta muy bien a las actividades concretas, con muchas posibilidades para descubrimiento/investigación.  Aquí también yace el papel creativo que sumen las personalidades que conforman el proceso radiofónico, y es que se requiere de una vasta capacidad imaginativa para que el oyente se conecte de tal forma que pueda sensibilizarse y aunarse al trabajo radiofónico es por eso que no siempre es necesario que la comunicación esté a la moda. Pero sí debe ser contemporánea. Lo que no esté relacionado con el presente no interesa generalmente. Además se necesita crear espacios en las universidades, donde los estudiantes formen y cultiven una normativa básica sobre los sonidos. Escuchar no implica recepcionar sonidos, sino interpretarlos, estar atentos cuando sea el momento de sentir el sonido y tener el tino de abocarlo a una producción radiofónica.



Sin embargo, la radio conserva un especial significado porque es uno de los medios de comunicación más antiguos, sencillos, baratos y duraderos. La radio puede ser móvil, como la del auto, o escucharse en total intimidad a través de los audífonos. Sirve de ambientación sonora en ascensores y tiendas. A veces surge hasta en el teléfono mientras esperamos que nos pasen una llamada o en la telefonía celular o móvil donde ya hay servicios de radio vía Internet y otros. La radio posee en la vida moderna una extraordinaria ubicuidad; eh ahí la importancia de generar espacios y proyectos radiales para que la gente aprenda a oír, porque ya saben escuchar.





ESCENA CULTURAL CONTEMPORÁNEA Y DISCURSO RADIOFÓNICO


GLOSARIO:

Inaudibilidad  radial: es el ruido excesivo, que provoca distorsiones en la comunicación radial, cuando se impone una sola voz.

Diálogos radiofónicos: Género radiales en que se finge una conversación o discusión entre dos o más personajes en que se exponen ideas opuestas

Polifonía: Conjunto de sonidos ejecutados simultáneamente, cada uno con su propia línea melódica, pero se combinan formando un todo armónico.





ESCENA CULTURAL CONTEMPORÁNEA Y DISCURSO RADIOFÓNICO

La radio se ha convertido en la herramienta ideal para las comunicaciones, pues es el motor generador en la problemática de la segmentación de las audiencias que acabará por consolidar la dinámica y la redefinición de la mezcla de medios.
Es imposible concebir cualquier propósito en la comunicación donde no se tenga en cuenta el medio radial, pero será importante la creatividad que los realizadores radiales le impriman cada día a los productos comunicativos que cada emisora emita.
Fue por este factor creativo e innovador de la radio que la atención de los sentidos se trasladó del oído, la memoria y el sonido hacia la palabra escrita, al lenguaje como instrumento de la razón. La cultura popular fue domesticada por la cultura letrada mediante la imposición del dominio del vocablo y la escritura propia de la clase culta, los letrados. Sin embargo, las fiestas populares y sus manifestaciones en espacios públicos abiertos, en plazas, mercados, barrios, no han dejado de existir gracias a la tradición oral. Hoy día todos reconocen el valor de la Radio en un mundo cada vez más individualizado y esta característica es una de sus principales ventajas. Es por ello que necesitamos un pensamiento abarcador, universal. Necesitamos nuevas herramientas que nos ayuden a pensar, decidir y actuar





Existen muchas formas de intercomunicarse con nuestros semejantes, pero no deben confundirse los argumentos de la conversación, de la discusión, de la polémica con los razonamientos del diálogo, porque mientras aquellos tienen la finalidad de obligar con razones a creer o hacer una cosa, el diálogo conlleva el sentido y el deseo de proponer una idea o un criterio, a pesar de tener diferentes pareceres que distinguen las opiniones de una persona respecto de otras, de modo que con cortesía y consideración case y venga justo con la razón del otro.
Es así como el diálogo radiofónico puede ser una materialización de la idea inicial, perfectamente válido. Esta materialización, que por no convencional, no sugiere que será menos efectivo en la llegada a los receptores (con intensidad).

En cuanto a los diálogos en las audiencias, las radios comunitarias actuales superaron las nociones que se concebían antes de pertenencia a una clase social determinada, radios campesinas u radios obreras. Heterogéneas, financiadas en la mayoría de los casos por organismos internacionales, hoy por hoy se encuentran radios destinadas a las mujeres, a diferentes etnias, radios pertenecientes a grupos religiosos no católicos, a los movimientos ecologistas de desarrollo sostenible a ciertas categorías de cultivadores a asociaciones de desocupados y hasta a radios animadas por los pacientes actuales o antiguos de un hospital psiquiátrico. “En el futuro, los signos precursores dejan pensar en la existencia de una audiencia más heterogéneas aunque mejor definidas, superpuestas y mas móviles  que sintoniza redes que trascienden las fronteras territoriales”, sostiene Isabel Guglielmone. En el marco de esta nueva manera de comunicar, la práctica precede una vez más, la teoría. La enunciación de un nuevo paradigma de comunicación integrando lo que ahora está en juego, no ha cristalizado aun.





Pues bien, la radio que acorta la brecha entre la gente, porque lo unifica en espacios abiertos, está inmersa eminentemente en un proceso comunicativo donde lo importante no es el que emite sino el que escucha. El primero debe adaptarse al que escucha, tiene que entender cuál es su lenguaje, sus códigos, expectativas, cultura, motivaciones y deseos. Comunicar no es algo que le hacemos "a" la gente, sino "con" la gente. La comunicación eficaz es interacción, debe producir una propuesta de cambio en su destinatario. Los resultados de la comunicación deben ser verificables y evaluables. Cada cambio, o mejor, cada espacio deben tener una explicación, un tiempo y un “techo” modificable, no puede obedecer sólo al criterio especializado sin que se sustente en datos consecuentes de investigaciones profundas.

El entorno de las radios ha cambiado a tal grado que se puede hablar de un antes y después de las radios, pues de haber sido comunidades aisladas, ahora sus opciones de comunicación se han diversificado, si bien “no hay un estudio sistemático que evalúe sistemáticamente los impactos”. En cambio, la valoración social “resulta evidente”.





La dinámica de las comunidades cambió en los últimos 20 o 30 años, señala Laura Jarque, por diversos factores entre los que sobresale migración. “Hoy tienen otras opciones además de las radios indigenistas. Hay más competencia y debemos mantener el interés de la población, además de modernizar equipo y potenciar recursos”. Sin perder la parte cultural, las raíces, la cultura contemporánea tiene que estar incorporada en algún momento. Las radios nacieron bajo un esquema muy de comunidad, pero esa comunidad ya se transformó. Debe rescatarse el nivel de comunicabilidad de la radio a través de su uso educativo. Si bien no un retorno inmediato, si aquél que tenga como fin la participación de ambos polos en el mismo proceso comunicacional, en un mismo sentido social y humano, y no aquél en donde los medios son sólo transmisores de una serie de datos formados.


LA CREATIVIDAD EN EL CONTEXTO DE LA RADIO ACTUAL


GLOSARIO:

Iconicidad :  Propiedad de los signos que tienen una relación de semejanza con aquello que representan.

Epígrafe: es el resumen que va después de cada capítulo o cualquier subdivisión de algún escrito.

Podcasting: Es un  nuevo sistema  que  permite suscribirse gratuitamente a miles de programas radiofónicos profesionales o aficionados .




LA CREATIVIDAD EN EL CONTEXTO DE LA RADIO ACTUAL


Ser creativo, más que un valor agregado en una producción radiofónica, constituye una necesidad. Encontrar el factor sorpresa, innovar y desarrollar un producto radiofónico de calidad técnica sonora, parece ser un reto difícil pero debemos estar dispuestos  a tomarlo. Bien decía Rogers,  “Una emergencia en acción de un producto relacional nuevo, manifestándose por un lado la unicidad del individuo y por otro los materiales, hechos, gente o circunstancias de su vida; es creatividad.
La radio se concibe como un fenómeno eminentemente social y es por tal dialéctica que se mantiene en constantes cambios y transformaciones; aquí la creatividad del radialista cumple un papel revitalizador, vital, para que la esencia de la radio se mantenga, sea firme y no desmaye, a través del proceso imaginativo.
Pues bien, la creatividad se ha ido desglosando formato tras formato pero pareciese que ya se hubiera creado todo y no queda espacio para más, no hay nada menos cierto. La producción radiofónica experimenta un atasco creativo por parte de los radialistas al presentar y desarrollar sus productos y  programaciones, por ende la audiencia también lo sufre. Y es que la radio ha dejado de lado las estrategias o fórmulas más creativas de presentación o de desarrollo de contenidos; promoviendo una crisis creativa que se manifiesta, muchas veces, en la forma sonora; el manejo del sonido de tal manera que afecte a  la audiencia  a más no poder. Este problema lo secundan los formatos repetitivos de todas la radiodifusoras que provocan una global monotonía radiofónica.




Esta crisis latente se presenta desde la audiencia ay que es ella a que define a los formatos radiofónicos como buenos o malos; si la radiodifusora nos e acopla al cambio social y a las exigencias que este conlleva no podrá estar permanente ni sostenible en el tiempo. A una audiencia no puede atraerles una radio que no hable su lenguaje, no trate sus temas, no atraiga su atención porque se trata de una radio diseñada para aquéllos que la escuchaban algunos años atrás, en definitiva, una radio carente de creatividad.

La radio busca crear imágenes, estimular los sentidos, generar emociones (como el radiodrama, radio arte o radioteatro). En definitiva, obliga o debe obligar a sentir al oyente. La radio navega nuestra vida, acompaña nuestros instantes solitarios, deriva nuestras penas, embarca las alegrías. La radio emerge como la eterna compañera para dibujar nuestros sonidos cotidianos y evocar los imaginarios. Porque la radio no es un medio limitado, disminuido, invisible o ciego, constituye un universo que acoge la mente del oyente y la hace volar en imaginación.

La dimensión creativa de la radio, y de los radialistas por ende,  necesita urgentemente una renovación total de lo que se transmite, es necesario la búsqueda de una estética que armonice y sorprenda, hay que romper paradigmas.






 Para Wollschlager, "la creatividad es como la capacidad de alumbrar nuevas relaciones, de transformar las normas dadas de tal manera que sirvan para la solución general de los problemas dados en una realidad social". Este tema hay que tocarlo con pinzas ya que toda producción o creación no puede considerarse creativa, tendría que desligarse de existente e ir más allá hacia la producción y desarrollo de cosas nuevas que transformen el contexto constituyendo, así, un espacio radiofónico único
(No solo con contenidos sonoros distintos) donde prevalezcan características totalmente distintas a las ya estipuladas). Además esta falencia creativa se genera por una comunicación deficiente, donde no se extiende raicez ni redes de comunicación en la organización radial. Por eso el planteamiento territorial de la radio tiene que organizar las redacciones de manera diferente. Las aportaciones de las redes internas o externas permiten una circulación de la información con toda rapidez. Pero la problemática no tiene su génesis  en tener al lado físicamente el soporte de la información, sino disponer de la misma con independencia del lugar en el que se encuentra dentro de la organización radial. Las redes permiten que todas las emisoras de la cadena y cualquier programa compartan con los demás las crónicas, las entrevistas, los reportajes, los fondos documentales sonoros y escritos. Cualquiera que consiga la información la pone a disposición de los demás para el correspondiente tratamiento según la emisora y programa en el que trabaje.
A pesar de estas mejoras técnicas será el profesional quien tenga que tomar las decisiones creativas y de relato para sacar su máximo rendimiento. La técnica por sí sola no aporta la creatividad. Da unas posibilidades, unos recursos, pero todo dependerá del uso que cada profesional les dé. Es justo en esto en lo que debe basarse la concepción radiofónica y no tanto en disponer de más o menos, mejor o peor tecnología. La innovación técnica abre las puertas a una elaboración más integrada de textos, voces, músicas y silencios. “Los viejos periodistas radiofónicos empeñados siempre en la suprema valoración del texto y el desdén por el documento sonoro y su integración en el relato no tendrán más excusas para ensayar nuevas formas de trabazón y armonización de sonidos para mejorar su comunicación radiofónica". Afirma el profesor Mariano Cebrián Herreros
En conclusión se debe formar profesionales radiales de calidad, que inviertan la tendencia, que recuperen la esencia radiofónica, la creatividad, que devuelvan la imaginación a la radio y olviden el hablar por hablar, la falta de rigor y la escasa preparación.

EL ARTE RADIOFONICO EN AMERICA LATINA


GLOSARIO:

Happening: Aduce la participación directa y espontanea del publico e improvisación de los artistas en donde se combina elementos del teatro y de las artes visuales


El Radioteatro: Los radioteatros dependen del diálogo, la música y los efectos de sonido para ayudar al oyente a imaginar la historia. Tuvo un desarrollo inicial en 1920 y ganó mucha popularidad, en 1940 fue una forma de entretenimiento popular a nivel mundial. Con la llegada de la televisión, a mediados del siglo XX decayó en gran medida, y actualmente tiene una pequeña presencia en el entretenimiento. 

Poesía Sonora: Así como la poesía visual se vale de las posibilidades pictóricas o espaciales de las letras y palabras






EL ARTE RADIOFONICO EN AMERICA LATINA

Bien es cierto que la radio constituye un medio fabuloso para el despertar emocional y el genio creativo del ser humano, aparece, hoy en día, relegado de su esencia más sublime.

A diferencia de otros contextos, el latinoamericano desarrolló una tendencia de hacer radio a manos de artistas: Radio arte. Las manifestaciones latinoamericanas de radioarte han dado ya frutos de singular importancia para el arte sonoro mundial. Con todo y los inevitables obstáculos que deben superar los artistas sonoros de América Latina, se ha logrado conformar, en pocos años, una rica y variada propuesta estética (en forma y fondo).






Cuando un creador utiliza la voz, la música y los efectos sonoros para componer una obra conceptual, que no respeta ni formatos ni procesos ya establecidos en la producción radiofónica, se le llama radioarte. Según el Argentino Daniel Teruggi, director del grupo de investigación musical de Radio Francia Internacional. Sin embargo hay quienes se muestran algo escépticos cuando de buscarle un sentido conceptual se refiere. Para Manuel Rocha Iturbide, compositor y radialista Mexicano, todas las obras sonoras de artistas de carácter conceptual son trabajos auditivos hecho por artistas, claro está, que pertenecen a la rama de audio artes, utilizado terminológicamente en los años setenta. “Creo que el afán por clasificar y catalogar no es muy feliz en muchas de las situaciones, y por eso el radioarte me parece un término aún más artificial que el de arte sonoro. Radioarte es simplemente cualquier experiencia sonora artística transmitida por radio que no sea música en el sentido tradicional, y que tome en cuenta el lenguaje radiofónico para su difusión (lo que no hace la música electroacústica, y sin embargo, mucha música electroacústica es muy radial, sobre todo la de carácter narrativo., acota el autor.

Y en estas idas y venidas, naturales por la diversidad de estudiosos, entendemos que el descubrimiento del radioarte es una contribución innegable al ensanchamiento del horizonte sonoro de la radio cultural, principalmente. Este género ha abierto la posibilidad de tratar el sonido en sí mismo de manera artística.

Hacer radioarte vislumbra una innegable labor creativa, sensible, sensorial y extraordinaria desde su concepción. Así lo afirma Iris Disse, con 8 años trabajando en la Radio Artística y Experimental de Quito, “El principal trabajo del radioarte consiste en la "apertura de oídos”. Es un acto que detiene las actividades cotidianas y te orilla a escuchar tu mundo interior".

Pues bien, la radio se consolida, en todos los tiempos, como un agente de cambio. Históricamente se hace mención de este elemento transmisor circunstancialmente; por ejemplo un movimiento radial surgió antes de la Segunda Guerra Mundial en Alemania. "El régimen nazi abusó de la radio como forma de propaganda pero después de la guerra, el radiodrama y el radioarte nacieron para darle cultura a los ciegos de la guerra", detalló Astrid Pape, juez en la categoría de radiodrama del concurso de la Cuarta Bienal Internacional de Radio, en el Centro Nacional de las Artes (Cenart). Es así como la radio ha dado un giro humanístico-social en la vida de las personas; ahora hay radialistas que la vivencian como un espacio promotor de actividades imaginativas y potencializador de habilidades histriónicas que convergen para encaminarse hacia un despertar colectivo en el que todos somos partícipes.








La problemática de esto que nos resulta una tarea plausible, sostenible en el tiempo y técnicamente agradable, es la difusión por canales de señal abierta donde el factor ”comercial” es imperante y determinante en el cotidiano quehacer radial.
Países latinoamericanos como Brasil experimentan esta disyuntiva;  a pesar de poseer personas que desarrollan el Radioarte en espacios culturales donde todo se mide por “cómo y qué escucha el público” ( como es el caso de el Estudio de Arte Acústico de la WDR de Colonia que abrió el camino de la experimentación artística radiofónica en Brasil) y Radialistas como Cynthia Gusmão, conductora de Radio Cultura de São Paulo, que señala que en la radio de su país, como en toda Latinoamérica, no hay un espacio definido para el radioarte, que carece incluso de un concepto. Más que hablar de radioarte hay que hablar del arte de hacer de radio, compuesto de sonidos, voces y silencios. En nuestro país surgen incipientes esfuerzos por acarrear muestras de Radioarte a una determinada audiencia; aquí aparece la doctora Eliana Galarza que logró implantar el concepto de radioarte y la intención de desarrollarlo en su lugar de trabajo, la Universidad San Martín de Porres. A finales del año 2005, maestros, alumnos e investigadores de la universidad crearon el taller ISONAR, de Investigación Sonora en Radio, el primero en su tipo en nuestro país. El reto es muy grande, sin embargo, la doctora Galarza confía en que los alumnos continuarán el trabajo. "A los alumnos les gusta experimentar, muchos de ellos habían creado piezas sin saber que estaban haciendo radioarte. Luego de muchos intentos, insertamos el radioarte como taller en la carrera de comunicación." Sostiene la docente.

Y es así como en el mundo contemporáneo, donde la prisa impone lo efímero, algunos han puesto, tristemente a un lado, el concepto artístico de la radio. Se piensa que un espacio cultural es aquel donde se habla mucho de arte y, por tanto, puede tornarse aburrido, de único interés para especialistas, y por ende latente amenaza con la extinción de la audiencia. Entendamos bien que siempre existe una “mayoría silenciosa” que ni escribe ni llama, pero que está al pendiente de lo que se difunde, y se muestra anhelante de elementos novedosos y bien elaborados; trabajos artísticos de buena calidad técnica, social y creativa.



Happening: Aduce la participación directa y espontanea del publico e improvisación de los artistas en donde se combina elementos del teatro y de las artes visuales

lunes, 14 de noviembre de 2011

SEGUNDO PAPER: Profesion Periodistica ante los intereses de la estructura informativa, El veneno de las Verdades Parciales.

La independencia de los medios es un mito, existiendo grados de independencia, pero estando la libertad de acción de los reporteros y editores restringida ante presiones de los propietarios, compañeros, valores sociales y costumbres.

En la actualidad son numerosas las conferencias e investigaciones acerca de la credibilidad de los medios noticiosos, un aspecto ineludible de la sociedad moderna y cuya credibilidad se encuentra en entredicho. Los mismos profesionales del periodismo no cesan de escribir artículos y libros variopintos sobre la ética de la profesión, con lo que colaboran a informar abiertamente sobre el deprimente estado de su imagen pública.

Esta circunstancia puede relacionarse con una conciencia cada vez mayor del público del poder de los medios noticiosos en las vidas de las personas. En este mundo de finales del siglo XX, con sus nuevas tecnologías y misteriosa economía global la moral se encuentra suspendida de una cuerda bastante floja.

La iglesia, la familia y el matrimonio han perdido su arraigo en los corazones de la gente y las espantosas realidades de las que nos informan ineludiblemente la televisión, la radio o la prensa escrita lastiman y, cuando menos, incomodan la sensibilidad de las personas. En permanente conflicto con la obligación de retransmitir la verdad, la ética en los medios de comunicación debe también de ser abordada por los receptores de la información, pues nada obliga al ciudadano a mostrar férrea credibilidad, y mucho menos atención, a todo cuanto se le ofrece en los medios, habiendo todavía un mínimo de libertad en gustos y preocupaciones.

“De cualquier modo, y al igual que todo cuanto se sustenta en una gran industria, existen numerosas pruebas evidentes como para identificar las influencias de la organización del medio sobre los periodistas y así analizar la epistemología del periodismo en busca de factores que pudieran explicar los límites a su papel de cronista de la verdad útil y de la realidad misma” (1).

Incluso el periodismo con mayor consideración de objetividad tiene grandes influencias de los valores de la ocupación y de la sociedad, sin poder tachársele de parcial, subjetivo o tendencioso. El contexto social, económico y cultural es un factor ineludible a la hora de la selección de las noticias y su modo de interpretarlas y cualquier tipo de visión fuera de éste resulta completamente utópico. La misma profesión del periodismo, pragmática y materialista, no acoge con agrado la tarea de definir la ética de la profesión, algo que puede perderse fácilmente por derroteros abstractos. Con esto se pretende dejar claro desde un principio que la búsqueda de una ética para el periodismo no es tarea fácil y que la mayoría de los autores consultados, salvo en aquellos puntos relativos a un derecho “natural e intuitivo”, discrepan en su modo de enfocar el asunto. No obstante, existen una serie de autores y escritos que han ido desarrollándose desde mediados de siglo que sí son aceptados por la mayoría.

Muchos de ellos afirman que las noticias transmiten de manera regular, puntual y monótona listas de peligros, desastres, faltas y anulaciones que con frecuencia provocan dolor, desilusión y un frustrante sentimiento de impotencia individual. El dilema aparece cuando estos acontecimientos son los de mayor relevancia en la realidad de la sociedad y bajo qué criterios han de ser seleccionados los hechos clasificables como “noticias”.

¿Puede entonces hablarse de parcialidad cuando los medios revelan información que no concuerda con la imagen de la situación que ya se han formado los espectadores en su cerebro? ¿Quién es aquí mayor víctima de los prejuicios, mensajero o receptor?

“Dejando de lado estas cuestiones, debemos acordarnos también de una serie de acontecimientos en el mundo del periodismo que no han hecho sino acrecentar la desconfianza en los medios: Janet Cook, joven reportera del Washington Post, perdió su premio Pulitzer al reconocer que su escalofriante reportaje acerca de un niño de ocho años adicto a la heroína era inventado o cuando Christopher Jones del New York Times confesó haber escrito una de sus estremecedoras crónicas de la guerra de Camboya de vacaciones en su casa de España” (2)

Resulta, pues, difícil separar la buena noticia de la mala, y dentro de las buenas poder situarlas en un determinado contexto que nos ayude a aproximarnos a la verdad, si acaso existiera ésta.

Las noticias no constituyen un producto con definición objetiva, sino un fluido proceso humano que tiene como guía principal a las “convenciones”, útiles tanto para fines comerciales como para los de servicio público. De este modo los medios noticiosos sirven a la logística y a las necesidades económicas de la organización noticiosa, y no tiene como impulso principal los ideales de servicio público.

Estrictamente, resulta imposible realizar un reportaje objetivo dada la subjetividad que interviene en la recopilación de información; por ejemplo, los medios no actúan como guardianes permanentes de las acciones del gobierno, rara vez toman la iniciativa y lo común es que actúen como relatores pasivos del status quo, a los que los detentadores del poder con frecuencia manipulan.

Estos puntos son similares a los expuestos por Roshco para poner en guardia contra los efectos imprevistos de un periodismo que abogue a favor de causas, por nobles que sean: las fuentes de las noticias son, como hemos dicho, básicamente interesadas.Aunque el periodista tienda a vender la noticia como propia, como obtenida por él, ésta ha sido verdaderamente requerida por la fuente. Pero, ¿quién escoge la noticia que oímos y deja de lado a restantes? Este personaje oscuro e influyente es el llamado “gate-keeper”, término acuñado por el psicólogo Kurt Wein en 1947. Más que a una persona determinada, hace referencia tanto al propietario del medio como a los valores morales vigentes, la posibilidad de sanciones o las normas consuetudinaria. Llegamos a la conclusión de que las noticias no son sino un fiel reflejo de cuanto la sociedad exige, muy por encima de los deseos e intereses de un solo individuo. Incluso cuando se están dando opiniones enfrentadas éstas no hacen más que representar a colectivos opuestos, que exigen que un medio de comunicación les apoye. Bajo esta consideración no podemos hablar propiamente de una ética de la profesión, pues las noticias no son sino un fiel reflejo de la sociedad. La ética deberá, pues, trasladarse a la sociedad y no a su espejo.

Aquí se destaca el aspecto fundamental de la ética periodística: su responsabilidad social. Se resume el informeen estos cinco puntos(3):

- Suministrar una “relación completa y apegada a la verdad de los acontecimientos del día en un contexto que les dé significado”.

- Servir como “forro para el intercambio de comentarios y críticas”:

- Ofrecer una “imagen representativa de los grupos que constituyen a la sociedad”.

- Presentar y aclarar las “metas y los valores de la sociedad”

- Suministrar “acceso completo a la inteligencia del día”

En el mundo audiovisual en el que nos encontramos no podemos únicamente limitarnos a aspectos que pueden atribuirse principalmente al contenido de las noticias, pues su carácter sensorial hoy resulta igualmente importante. Así, podemos encontrar también una ética para las imágenes, debiéndose seguir estas cuatro convenciones (4):

- Aprender a ver, seleccionar y valorar la ética, estética y gráficamente la realidad.

- Representar la realidad de forma tal, que no requiera texto explicativo -o, en su caso- el menor número de palabras posibles.

- Hacer posible que el público vea la imagen y la relacione con lo que ven en la realidad, aprendiendo así a ver lo que nos muestra la imagen.

- Entender y comprender el propio lenguaje visual, que tiene unas claves y expresiones plásticas diferentes según se trate de televisión, fotografía de exteriores, retratos, etc.

A pesar de estos bellos y académicos intentos por fijar una serie de valores para el profesional del periodismo, se sigue considerando que éste actúa según lo que la sociedad le exige; independientemente de esto está la habilidad del periodista con las palabras, lo que le valdría el nominativo de “buen” o “mal” periodista, pero, ineludiblemente dará a sus lectores lo que éstos le exijan.


(1) Fernández Areal, Manuel, Información y mentira, Diputación de Pontevedra, 1997

(2) Lambeth, Un código de ética para la profesión, LIMUSA/Noriega Editores, 1ª Edición, México, 1992

(3) Robert M. Hutchins en la Comission on Freedom of the Press

(4) Según la periodista Maria Ángeles San Martín Pascual


Periodista Jose Antonio Vasquez, conduce el Noticiero Regional Exitosa Noticias, de Radio Exitosa: Etica periodistica y Grupos de poder

Periodista Carlos Oliden Carrasco, Reportero en Radio Uss y Canal 45 Satelital:






Paginas Enlazadas:

http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/09/15/noam-chomsky-y-las-10-estrategias-de-manipulacion-mediatica/

http://videos.pucp.edu.pe/videos/ver/af77645236b6d7b3c5b9b656c10dca84